Qué potencia de aerotermia necesito para mi chalet

Respuesta rápida: la potencia de una aerotermia se calcula a partir de la demanda térmica real de la vivienda, no de sus metros cuadrados. Como orden de magnitud, un chalet de 200 m² razonablemente aislado suele pedir entre 8 y 12 kW, y uno con aislamiento pobre puede irse de 12 a 16 kW. La cifra final sale de calcular estancia por estancia.

Esa diferencia —del simple al doble en casas de los mismos metros— es exactamente la razón por la que desconfiar de cualquiera que te dé la potencia por teléfono.

De qué depende realmente la demanda

Los factores que mueven el número, ordenados por peso:

El aislamiento. El más determinante y el más ignorado. Un chalet de los años setenta en Pozuelo con muro sin cámara aislada, cubierta sin aislar y ventanas de vidrio simple puede demandar el doble de potencia que una casa de construcción reciente de la misma superficie en Las Rozas. Antes de dimensionar, miramos carpinterías, cubierta y muros.

La superficie acristalada y su orientación. Los ventanales grandes son magníficos para la luz y un problema térmico. Una fachada norte con mucho vidrio pierde calor de forma continua todo el invierno.

El volumen, no solo la planta. Un salón de doble altura, muy común en las urbanizaciones del noroeste, tiene bastante más volumen de aire que calentar que sus metros cuadrados sugieren.

La forma de la casa. Una vivienda unifamiliar aislada pierde calor por las cuatro fachadas, la cubierta y el suelo. Un adosado intermedio comparte medianeras con vecinos calientes y demanda menos.

El uso. No es lo mismo una casa habitada todo el año con la calefacción en régimen continuo que una segunda residencia de fin de semana.

La temperatura exterior de diseño. En el noroeste de Madrid el invierno da noches claramente bajo cero, y algo más frías en las zonas más altas y abiertas que en el centro urbano. Ese dato es el que fija el peor escenario que la máquina tiene que cubrir.

El método: no multipliques metros

La regla de “X vatios por metro cuadrado” sirve para hacerse una idea en treinta segundos, y para nada más. Como referencia mental, una vivienda bien aislada se mueve en una demanda por metro cuadrado baja y una mal aislada puede doblarla holgadamente. Pero el cálculo serio se hace así:

  1. Estancia por estancia, calculando las pérdidas por muros, ventanas, cubierta, suelo y ventilación.
  2. Sumando para obtener la demanda punta de la vivienda en el día más frío.
  3. Contrastando con el consumo real de tus últimos inviernos. Este paso es oro puro: si tenías caldera de gas, tus facturas contienen la respuesta a cuánta energía necesita de verdad tu casa. Ninguna hoja de cálculo supera ese dato.
  4. Añadiendo la demanda de agua caliente sanitaria según personas y hábitos.

Ese punto 3 es lo que separa un dimensionado profesional de una estimación. Lo comentamos también en aerotermia vs caldera de gas.

El agua caliente sanitaria cuenta

Mucha gente dimensiona pensando solo en calefacción y se olvida del depósito. El mismo equipo hace las dos cosas, pero no simultáneamente: cuando el acumulador pide calor, la máquina deja la calefacción unos minutos y atiende el agua caliente. Con un depósito bien dimensionado eso es imperceptible; con uno pequeño en una casa de cinco personas, se nota.

Como referencia orientativa, para cuatro personas suele hablarse de un acumulador en torno a 200 litros, y de 300 litros cuando son cinco o seis o hay bañeras grandes. En chalets de Boadilla o La Moraleja con varios baños, este es un punto que conviene mirar con calma, porque un depósito corto genera quejas diarias.

Por qué sobredimensionar es un error caro

Es la tentación natural: “ponme uno grande y así seguro que no me quedo corto”. Con una bomba de calor esto sale mal por tres motivos.

Cuesta más. El salto de precio entre gamas de potencia no es pequeño.

Cicla. El invierno no son treinta días a temperatura mínima: son cuatro meses de temperaturas suaves con algunos picos. Un equipo demasiado grande cubre la demanda de un día templado en pocos minutos, para, vuelve a arrancar y así todo el día. Ese arranque y parada constante consume más, desgasta el compresor y da peor confort que un equipo ajustado funcionando de forma estable.

Rinde peor donde más importa. El rendimiento estacional se juega en los días medios, no en el pico. Un equipo sobredimensionado pasa la mayor parte de la temporada trabajando fuera de su zona óptima.

El criterio correcto es dimensionar para cubrir la demanda de la casa en condiciones de diseño y dejar que la resistencia de apoyo cubra los pocos días extremos del año. Está pensada exactamente para eso.

Quedarse corto tampoco es gratis

El error contrario tiene su propio castigo: la resistencia eléctrica entra en funcionamiento con frecuencia, y esa resistencia consume electricidad sin ningún multiplicador de eficiencia. Es decir, cada hora que trabaja se come el ahorro que motivó la instalación. Si en tu primer invierno con aerotermia el consumo se dispara, la resistencia es el primer sospechoso.

Lo mismo ocurre con el rendimiento en los días fríos, que tratamos en aerotermia y frío en Madrid.

Potencia eléctrica y emisores

Dos comprobaciones que van de la mano con el dimensionado. La primera, si la potencia contratada da para el equipo más el resto de la casa: en chalets grandes de Majadahonda o Alcobendas con cocina de inducción, vitrocerámica y varios electrodomésticos, a veces hay que revisarlo. La segunda, si los emisores pueden entregar esa potencia a la temperatura de trabajo prevista, tema que desarrollamos en suelo radiante o radiadores.

Si quieres que dimensionemos tu caso con datos reales, escríbenos desde contacto con los metros, el año de construcción y tu consumo del último invierno, o mira cómo trabajamos el proyecto en instalación de aerotermia. Los rangos de precio por potencia los tienes en cuánto cuesta instalar aerotermia.

Dudas resueltas

Preguntas frecuentes

¿Cuántos kW de aerotermia necesito para un chalet de 200 m²?

Como orden de magnitud, un chalet de 200 m² razonablemente aislado suele moverse entre 8 y 12 kW, y uno mal aislado puede pedir de 12 a 16 kW. Es una referencia de partida: la potencia real sale de calcular la demanda estancia por estancia, no de multiplicar metros.

¿Es mejor pasarse de potencia por si acaso?

No. Un equipo sobredimensionado cuesta más, arranca y para constantemente sin llegar a estabilizarse, se desgasta antes y rinde peor en las temporadas suaves, que son la mayoría del invierno. Sobredimensionar es un error caro, no una precaución.

¿La potencia de la aerotermia incluye el agua caliente sanitaria?

El mismo equipo produce calefacción y agua caliente, pero no a la vez: alterna entre ambas funciones dando prioridad al depósito. Por eso el dimensionado tiene en cuenta el volumen del acumulador y el número de personas de la casa, no solo la calefacción.

¿Hace falta resistencia eléctrica de apoyo?

Los equipos suelen incorporarla para los días más fríos y para los ciclos de higienización del depósito de agua caliente. Lo normal es que actúe muy pocas horas al año; si salta con frecuencia, es señal de que el equipo se quedó corto o de que el ajuste no es el adecuado.