Qué es la aerotermia y qué resuelve
La aerotermia es una bomba de calor aire-agua: extrae energía del aire exterior y la transfiere a un circuito de agua que alimenta el sistema de calefacción de la casa y un depósito de agua caliente sanitaria. Invirtiendo el ciclo, en verano produce agua fría y refrigera. Dicho en corto: una sola máquina hace el trabajo que antes repartían la caldera, el termo y, en parte, el aire acondicionado.
Su gracia está en el rendimiento. Una caldera nunca entrega más energía que la del combustible que quema. Una bomba de calor no genera calor: lo mueve, y por cada unidad de electricidad que consume entrega varias unidades de calor. Ese multiplicador —el COP— es la razón por la que el recibo de calefacción baja respecto a gas o gasóleo.
Sustituir la caldera de gas o de gasóleo
Es el trabajo más frecuente que nos piden en los chalets de la zona. La sustitución sigue un orden claro: estudiamos la demanda térmica real de la vivienda, comprobamos si los emisores existentes (radiadores o suelo radiante) pueden trabajar a temperaturas de impulsión más bajas, elegimos potencia y depósito de ACS, retiramos la caldera y dejamos la nueva unidad conectada al circuito hidráulico y al cuadro eléctrico.
El punto crítico es el segundo. La aerotermia rinde tanto mejor cuanto más baja es la temperatura del agua que entrega. Un suelo radiante trabaja feliz entre 30 y 40 °C; unos radiadores antiguos dimensionados para 70-80 °C obligan a la máquina a forzarse y le comen buena parte del ahorro. Por eso calculamos antes de prometer nada: a veces basta con ampliar dos o tres radiadores de las estancias peor resueltas, y a veces la respuesta honesta es que sin tocar emisores no merece la pena. Lo detallamos en la comparativa frente a caldera de gas.
En viviendas que aún funcionan con gasóleo —todavía hay bastantes en urbanizaciones consolidadas de Las Rozas o Boadilla— el cambio suele ser más rentable, porque se parte de un coste por kWh más alto y de un sistema con depósito, mantenimiento y suministro que desaparecen del todo.
Aerotermia con suelo radiante
Es la pareja natural. El suelo radiante reparte el calor por una superficie enorme a temperatura suave, así que la bomba de calor trabaja en su zona de máximo rendimiento y el confort es muy superior: sin corrientes, sin radiadores a la vista y con una temperatura muy estable entre plantas. En verano, el mismo circuito puede funcionar en suelo refrescante, que baja unos grados el ambiente de forma silenciosa, aunque no sustituye a un equipo de aire cuando aprieta julio: para eso se combina con fancoils o un sistema de aire que además deshumidifica.
El suelo radiante nuevo implica levantar el pavimento y ganar unos centímetros de cota, así que encaja en reforma integral u obra nueva. Si tu casa ya lo tiene con caldera, estás en el mejor escenario: cambiar el generador es sencillo y el salto de eficiencia, inmediato. Comparamos alternativas en suelo radiante o radiadores.
Por qué encaja bien en el chalet del noroeste
La tipología dominante en Somosaguas, La Finca, Monterrozas, Molino de la Hoz, Las Lomas, El Soto o Camino Ancho es la vivienda unifamiliar de varias plantas, con uso todo el año y consumo de calefacción alto. Ahí es donde la aerotermia da lo mejor de sí: mucha demanda anual sobre la que amortizar la inversión, espacio para la unidad exterior y el depósito, y muchas veces una sala de calderas o un garaje donde alojar el acumulador sin robar espacio habitable.
En un piso pequeño de Alcobendas o San Sebastián de los Reyes la ecuación cambia: menos demanda, poco sitio para el depósito y una unidad exterior sujeta a lo que permita la comunidad. No es imposible, pero en muchos de esos casos una bomba de calor aire-aire bien dimensionada resuelve mejor por bastante menos dinero, y así lo planteamos.
Precios orientativos
- Sustitución de caldera aprovechando radiadores existentes (vivienda hasta ~120 m², potencia en torno a 6-8 kW): de 6.000 a 9.000 €.
- Chalet de 150-250 m² con calefacción, refrigeración y ACS (8-12 kW): de 9.000 a 14.000 €.
- Chalet grande o proyecto por zonas (más de 250 m², 12-16 kW): desde 14.000 € según alcance.
- Suelo radiante nuevo: se presupuesta aparte, por metro cuadrado de superficie a cubrir y según el pavimento.
Son horquillas de referencia, no precios cerrados: el coste real depende de la potencia, del depósito de ACS, de si hay que tocar emisores y de la obra necesaria. Damos presupuesto cerrado tras visitar la vivienda. Desglose completo en cuánto cuesta instalar aerotermia.
Ayudas a la sustitución de sistemas de combustión
Suele haber programas públicos de apoyo a la sustitución de calderas de combustión por bomba de calor, de ámbito autonómico, estatal o municipal. Las condiciones y la disponibilidad de fondos cambian con frecuencia, así que no citamos cifras que puedan estar caducadas: consulta el estado actual en la Comunidad de Madrid, el IDAE y tu ayuntamiento antes de contratar. Nosotros preparamos la documentación técnica con el detalle que estos trámites suelen exigir.
Cómo trabajamos el proyecto
Primero visitamos y medimos: superficie, orientación, aislamiento, emisores actuales y consumo real de los últimos inviernos, que es el dato más revelador de todos. Con eso calculamos la potencia —ni sobredimensionar, que encarece y hace que la máquina arranque y pare sin descanso, ni quedarse corto y acabar tirando de resistencia eléctrica— y te entregamos una propuesta con equipo, alcance, plazo y precio. El método está en qué potencia necesitas. Una sustitución sobre circuito existente suele llevar de dos a cuatro jornadas; con obra de suelo radiante, se coordina con la reforma. Escríbenos desde contacto con los metros de la casa y tu sistema actual.